DROGAS

 

 

En palabras de la Organización Mundial de la Salud, “droga” es toda sustancia que, introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce una alteración del natural funcionamiento del sistema nervioso central del individuo. Además, es una sustancia capaz de crear dependencia: sicológica, física, o ambas a la vez.

El alcohol, el tabaco y los psicofármacos integran este universo, y según una encuesta realizada por la Junta Nacional de Drogas en todo el país, el alcohol es la droga legal más consumida entre los uruguayos. Le siguen el tabaco y los tranquilizantes. En cuarto lugar, pero bastante más atrás, aparece la marihuana (la droga ilegal más consumida en el país) que  ha sido probada al menos una vez en la vida por el 5 por ciento dos uruguayos.

Ante todas las drogas (legales e ilegales), es mayor el consumo en Montevideo que en el interior, predominan los usuarios hombres frente a las mujeres, y son mayoría los menores de 30 años.

Los adictos coinciden en que los adictos constituyen una minoría entre las personas que prueban drogas alguna vez en su vida. La mayoría no volverá a consumirlas (uso experimental) y el grueso de quienes sí lo haban reicindirá sólo en forma esporádica (uso ocasional). Pero así como es cierto que, lejos de los estereotipos, la mayoría de los consumidores de droga son personas que trabajan o estudian, tienen familia, y hacen un uso controlado de la sustancia, también es un hecho irrefutable que ninguna droga es inocua.

Todas actúan sobre el organismo: ya sea en forma de desgaste “tipo goteo”, ya sea colapsando en un ataque.

Por ejemplo, la cocaína puede desencadenar un infarto en cualquier momento, tanto si se la viene consumiendo hace años como si se trata de la primera vez. Tanto el uso experimental como el esporádico son nocivos para la salud, y siempre está latente el riesgo de la dependencia.

Cacaína

Inalando cocaína

Injectando Cocaína

Marihuna

COCAÍNA, PASTA BASE Y CRACK EN LAS VENTAS

 

Lo que comúnmente se llama cocaína es el tradicional clorhidrato de cocaína, que se inhala o se inyecta por vía intravenosa. Actualmente, la misma droga puede venir presentada en otras dos formas: La pasta base y el crack, que se pueden fumar. En esencia son la misma cosa, excepto que en el proceso de elaboración la pasta base se obtiene antes que el clorhidrato. Es la cocaína no tratada, por lo que aún contiene solventes (como parafina o ácido sulfúrico) y resulta una variante mucho más tóxica. El crack, por su parte, se obtiene después del clorhidrato.

 

Ambos tienen un enorme poder adictivo y, resulta una variante mucho más tóxica. El crack, por su parte, se obtiene después del clorhidrato.

 

Ambos tienen un enorme poder adictivo y, la fumarse, su efecto es más directo, más fuerte y más breve en el tiempo. Apenas entró al mercado uruguayo hace tres años, desplazó al tradicional clorhidrato de cocaína (que cuesta más dinero y ya casi no se consigue en las bocas de venta) y es la sustancia cuyo consumo viene creciendo más aceleradamente.

 

“Los consumidores” no paran. Terminan de fumar y ya sienten al bajón, necesitan más y más. Mientras el efecto de la cocaína tradicional dura una media hora, el de pasta base no pasa de los siete a diez minutos. Se estima que el deterioro del organismo ante el consumo de pasta base es tres veces más rápido que con la cocaína. Como las sustancia es cáustica, a los consumidores se les caen los dientes, pierden masa muscular y quedan literalmente “consumidos” en pocos meses.

 

Si bien se lo relaciona con consumidores de nivel socioeconómico bajo por su menor costo y porque calma la sensación de hambre, el consumo de pasta base avanza en todos los estratos por su poder adictivo y sustitución en los puntos de venta.

 

Las consecuencias sociales de este auge no se han hecho esperar, y el aumento mercado local.

 

Los especialistas están igualmente preocupados por el vertiginoso crecimiento del consumo de sicofármacos entre los uruguayos. Si bien estos medicamentos se venden con receta verde, sólo el 12 por ciento son firmadas por siquiatras.

 

LOS NÚMEROS CANTAN

 

Se calcula que en el mundo hay unos 76 millones de personas con problemas de alcohol y 15 millones de consumidores problemáticos de drogas ilegales. En Europa, el consumo aumentó de manera constante el la última década según el Informe Anual 2003 monitoreado  por la Organización Mundial de la Salud. Un quinto de los europeos consumió cannabis aluna vez (en Uruguay el 5 por ciento) y se  considera sólo a los jóvenes el porcentaje trepa al 44 por ciento en Dinamarca y al 35 por ciento en España.

Aproximadamente el 25 por ciento de la producción mundial de cocaína (150 toneladas métricas) se consume en América Latina.

 En Estados Unidos hay unos 15 millones de usuarios corrientes de drogas ilegales (6,7 por ciento de la población), de acuerdo a la Oficina Política Nacional del Control de Drogas. Unos 3,5 millones de jóvenes dependen de ellas. Las más comunes son la marihuana, la cocaína y la heroína.

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